Conversiones: Al abordaje! [3]

Esta es la última entrada con nuestro intrépido pirata como protagonista. Tras los paso de Al abordaje [1] y [2], el último paso nos quedaba montar al pequeño enano sobre el ancla y pintarlo todo. Sin embargo, lo más complicado fue encontrar un arma apropiada. El arma que había modelado inicialmente (un arpón realmente cutre) no terminaba de convencerme, de modo que le dí unas cuantas vueltas y finalmente opté por mandar al infierno la escala realista y dar rienda suelta a la fantasía en cuanto al tamaño. Una vez tomada la decisión, fui al cajón de los juguetes y desempolvé mis legos. Efectivamente, el sable que porta ahora nuestro pirata es un sable lego al que he cortado el interior del mango, le he mellado el filo y le he modelado un "ancestro" en la cazoleta.

En cuanto al pintado, no tiene mucho misterio así que os dejo con el resultado. Lamento la calidad de las fotos.




Este artículo empieza en: Al abordaje! [1]

Mantis de Zenit Miniatures

Hace ya mucho tiempo que me regalaron un buen número de miniaturas de los Huérfanos, de Zenit Miniatures. Hasta hace poco confieso que no me atreví a pintarlas por si acaso cometía un crimen monstruoso. Al final me he decidido y no me ha quedado tan mal. 

Juzguen ustedes mismos. El esquema de colores es simple: verdes y más verdes. El casco y las canastas están pintados a partir de verde ángeles oscuros. Las túnicas están pintadas con una base de verde goblin (de bote hexagonal) y las sobre túnicas están pintadas a partir de un verde oliva conseguido mezclando el verde goblin y un orange brow de model color. Los zurrones son de ese mismo marrón. Todo ello iluminado con amarillo de model color en sucesivas capas para optener luces más o menos homogéneas.


Una tira al año no hace daño. They're back!



Antes de esto... "Oh, oh."

Pintura a Tintas Como Base: El Mago Sacerdote Slann


Hace unos cuantos meses (link) os enseñé cómo pintar de manera rápida y sencilla, a la vez que bastante decentemente, usando tintas para crear luces y sombras de manera natural.

En esa entrada os decía también que no es una buena técnica para usar en tu mejor personaje, no ya por el resultado, sino por la satisfacción. Probablemente no quieras pensar que el mérito de ese general tan bien pintado no es tuyo sino de las leyes de la física.

Sin embargo, cuando yo mismo me enfrenté a mi primer personaje de los Hombres Lagarto, me hice esta pregunta: Dado que el método de pintura a tintas deja un resultado bastante especial que es difícil imitar con pintura tradicional... ¿Qué tal quedará si los personajes de un ejército están pintados de una manera totalmente distinta a la tropa? Para mí es fundamental que un ejército tenga un aspecto uniforme, y esto implica que las miniaturas estén pintadas, en su totalidad o no, con una técnica similar o muy parecida.

Así que tenía que conseguir que mi Mago Sacerdote Slann presentara un aspecto similar a la tropa (pintada a tintas), y a la vez que estuviera lo suficientemente elaborado como para poder mirarlo con orgullo cada vez que su poderosa magia arrasara en el campo de batalla.

Después de bastante pensar y compartir ideas con Christian Supiot, llegué a una solución intermedia que podría ser interesante: Usar la tinta como base de la pintura, y luego hacer capas sucesivas de pintura tradicional.

Empecé haciendo una tinta púrpura bastante oscura (pues es la que iba a usar para la capa más profunda) mezclando tintas roja, azul y negra. La apliqué siguiendo el método de la pintura a tintas, y posteriormente fui iluminando la piel con siete u ocho capas de púrpura cada vez más claro, hasta acabar casi en un tono rosa.

El resultado es el que podéis ver arriba. Como veis, el resultado es bastante bueno.

Y así tenéis otra aplicación de la pintura a tintas, bastante mejor para miniaturas especiales como héroes o monstruos: Usad la tinta (preferiblemente oscurecida) como capa base a la que después añadir luces. Es un paso intermedio entre la pintura a tintas "pura" y la técnica tradicional.

Pumpkin Jack: Paso 1

Como ya dije en mi última entrada, la próxima miniatura que voy a modelar es Pumpkin Jack. En concreto me he decidido por esta ilustración:

La verdad es que he tardado en ponerme con ella porque tengo el vicio de trabajar en varias cosas a la vez. Así que los avances en Jack será probablemente bastante lentos ya que tendrá que compartir mi tiempo libre con el pintado del matador pirata y su ancla, las mantis de los huérfanos, dos talleres de pintado y esculpido del foro del Spanish Team y el remate de algunas otras miniaturas a medias.

De momento os dejo el primer paso: esqueleto de alambre trenzado y algunos volúmenes con milliput.

Próximo proyecto: Pumpkin Jack!

Parece que el resultado de la encuesta ha contado con una mayoría aplastante. Tras sumar los votos del gadjet a la izquierda y los comentarios realizados en GReader, el ganador para mi siguiente proyecto será el pequeño niño calabaza:



Esta ilustración pertenece a una serie de bocetos del dibujante Jean-Baptiste Monge. Cuyo blog podéis vistar aquí y al que también pertenecía el leprechaun borrachín, otro de los candidatos.

Me pondré con él en cuanto vuelva de mi excavación en Barcelona. Espero que el resultado no os decepcione.

Artillería enana: una solución barata

Una de las partes fundamentales de todo ejército enano que se precie es la artillería. Cañones, cañones órgano y cañones lanzallamas, catapultas, lanzavirotes y cercenagoblins están a disposición de los generales enanos para su uso y disfrute y para que entrenen su puntería con las unidades y hordas de las tierras de Warhammer Fantasy. ¿Pero cuánto cuesta al general enano reclutar todas esas máquinas de guerra?

Hoy os presentamos una opción barata y resultona de haceros con una parte de estos necesarios artefactos por mucho menos del valor habitual. En concreto, con una catapulta y dos lanzavirotes.

Si usáramos las miniaturas estándar de Games Workshop, añadir estas 3 máquinas de guerra a nuestro ejército nos costaría la friolera de 60 euros pues cada lanzavirote y catapulta de nuestros amigos británicos cuesta 20 euros. Desde luego, son modelos de calidad y no discutiré a nadie que merezcan estar en cualquier colección de miniaturas, sin embargo, es indiscutible que su precio es alto. 

Para los que no quieran gastarse 60 euros en un total de 3 máquinas de guerra y 9 enanos, yo les propongo que acudan a otro fabricante: Warlord Games. Se trata de una compañía que cuenta en su catálogo con miniaturas de metal y resina de gran calidad a 28mm. En concreto, uno de los kits de su línea de Imperio Romano, puede ahorrarnos 30 euros de un plumazo: su caja de máquinas de guerra romanas. La caja contiene 2 escorpiones y una balista que, para el caso que nos ocupan, cumplirán la función de lanzavirotes y catapulta respectivamente.

Algunos se preocuparán ante la diferencia estética de las miniaturas. Bien, comprensible. Sin embargo, con un poco de imaginación y habilidad podemos disimular su aspecto puramente romano y acercarlo al de los enanos. Juzguen ustedes mismos.


Como podéis observar, con unos pocos detalles se puede cambiar el aspecto de las máquinas. En este caso, los lanzavirotes están adornados con sencillez (un adorno ancestral en el frontal cogido de la barricada enana del paso de la calavera) y la catapulta ha sido decorada en su frontal con trozos del pony de los agravios (más concretamente del carro), en los laterales del soporte se ha esculpido con masilla verde unos adornos ancestrales y se ha colocado una piedra en el lugar donde iba la bala romana. A continuación unas fotos de detalle:




Buen efecto, ¿verdad? ¿No? Bueno, reconozco que la catapulta requiere un poco más de misericordia que los lanzavirotes. Si una catapulta así no os dejar dormir por las noches, siempre podríais recurrir a otra de las miniaturas de la marca por 18 euros: el onagro. En cualquier caso, los escorpiones de Warlord Games son perfectos lanzavirotes enanos y se pueden adquirir 2 por el precio de uno sólo de los lanzavirotes Games Workshop.

No está mal, ¿no?

P.D. Agradecemos al Matador del Cercenagoblins su colaboración en el reportaje.